Habitaciones
Priklopil construyó su habitación privada pensando, mientras arrancaba paletadas de tierra del sótano de su casa, que estaba edificando un palacio, una catedral, un homenaje magnífico.
Sin querer aceptarlo, muchos de nosotros construímos habitaciones obscuras en el sótano de la conciencia. Lugares donde solo nuestra soledad sabe lo que sucede. No solemos encerrar en ellas a personas, pero sí tenemos allí personas a las que creemos conocer y que, mientras las observamos tan próximas, se alejan cada vez más.
Volver tras casi un año en el pais de los silencios, sentir de nuevo la necesidad de contar, de lanzar al vacio sensaciones calladas. Vuelvo de las miradas que me asaltaron cuando intentaba decirle adiós al humo a mis miradas aquí. Otra vez adicto.

Antonio Alviárez dijo
Yo trato de no tenerlas, me gustan que sean llenas de luz para ver mejor las cosas.
Saludos
16 Septiembre 2006 | 12:03 PM