Regresar
Cuando en las vacaciones no se ha descansado, el regreso puede convertirse en un mar de angustia. Vivir el verano envuelto en la soledad y en la tristeza, en el silencio sólo roto por frases desabridas, captando como evita tu mirada y solo te dirige frases de desprecio, sin verte, como si mi solo presencia hubiera provocado que el día radiante se tornara neblinoso, el regreso a la rutina podría parecer incluso agradable.
Cuando lo vivido en las vacaciones se convierte en la rutina diaria, la angustia lo invade todo, y, en ella, me ahogo
Volver tras casi un año en el pais de los silencios, sentir de nuevo la necesidad de contar, de lanzar al vacio sensaciones calladas. Vuelvo de las miradas que me asaltaron cuando intentaba decirle adiós al humo a mis miradas aquí. Otra vez adicto.

Teresa A.M. dijo
Quizás tengas que cambiar tu rutina diaria para poder seguir respirando con un poco de desahogo.
Iba a decirte "Bienvenido", pero ya no sé si me atrevo...
Siento verte tan apagado.
4 Septiembre 2006 | 10:29 PM