Ya te lo dije
Estoy empezando a temer que mi memoria contiene lagunas de proporciones oceánicas. Cada vez con más frecuencia lanzo preguntas y recibo, por única respuesta, un escueto "ya te lo dije, ¿es que no te acuerdas?", con el tono adecuado como para que yo entienda "ya te lo dije, pero, como siempre, no prestas ninguna atención a lo que te cuento y por eso no te acuerdas, así que, en adelante, mejor no te cuento nada".
Desconozco el momento en que comenzaron a fallar mis conexiones neuronales justo en las escasas ocasiones en que M. me cuenta algo. Desde hace meses, cuando eso sucede, agudizo al máximo mi atención, intento memorizar cada detalle, incluso gestos, actitudes, miradas, que puedan desvelarme aspectos ocultos de lo que verbaliza, los datos que quedan detrás de las palabras.
También hago pruebas externas. Auditorias de mi memoria con lo que me dicen otras personas. Y no detecto fallos significativos. El análisis de estos resultados, confrontado con el cada vez mayor número de ocasiones en el que escucho sobre mí la losa de la frase, me hace dudar. No sé si todo sucede por no prestar atención suficiente a lo que me dice o por que es ella la que no quiere contarme todo lo que pasa o todo lo que piensa y después no recuerda que partes ha omitido. Lo peor de todo es que, cada vez que me doy cuenta de que pregunto algo que ella cree que debería saber, se levanta un nuevo episodio de desprecio y, si no lo pregunto, el silencio y mi ignorancia siguen profundizando los fosos que nos separan.
Pero tampoco es cuestión que necesite de grabadora. ¿o sí?.
Volver tras casi un año en el pais de los silencios, sentir de nuevo la necesidad de contar, de lanzar al vacio sensaciones calladas. Vuelvo de las miradas que me asaltaron cuando intentaba decirle adiós al humo a mis miradas aquí. Otra vez adicto.

unsolete dijo
UFFFFF!! Qué bien escribes...no sé definir lo que me provocan tus escritos. Te seguiré. Saludos.
26 Julio 2006 | 11:14 AM