Sísifo
Quizás no debería escribir desde la depresión. Hoy me siento vacío. Demasiados años de silencio, ayer se cumplió uno más, hasta comprender la inutilidad de todos los esfuerzos. La condena que pesaba sobre Sísifo era en exceso cruel, incluso para sus culpas. Examen de conciencia. Terapias de choque. Vacíos llenos de nada. Extraños que se cruzan por la casa y que no se atreven a mirarse a los ojos. Demasiados años preguntándome a diario qué hago mal, sin darme cuenta de que lo único que hago mal es buscar sin descanso la pregunta a esa respuesta, incluso plantearla.
Necesito vacaciones de esta vida.
Volver tras casi un año en el pais de los silencios, sentir de nuevo la necesidad de contar, de lanzar al vacio sensaciones calladas. Vuelvo de las miradas que me asaltaron cuando intentaba decirle adiós al humo a mis miradas aquí. Otra vez adicto.
