Cortinas y colchón
El colchón sigue crujiendo. Los muelles sufren. La espalda y el cuello se resienten cada noche. Seguimos soportando el paso del tiempo sobre él, como si nada sucediera, como si nada hubiera sucedido nunca. Desde el último intento, desde la búsqueda de un recambio necesario, no ha habido más diálogo. Los dos sabemos que hace falta uno nuevo, pero alejamos del día a día cualquier conversación que pueda modificar el status quo del silencio. Del último intento surgió a la luz la diferencia, la posibilidad de atacar la realidad. Y, los dos, parecemos querer que siga oculta, perdida entre los desvencijados alambres del colchón.
Silencios. Frío. Seguimos sin cortinas en el dormitorio después de doce años. Nunca es el momento adecuado para aislarnos juntos. No tenemos nada que ocultar a los vecinos. Nunca pasa nada.
Volver tras casi un año en el pais de los silencios, sentir de nuevo la necesidad de contar, de lanzar al vacio sensaciones calladas. Vuelvo de las miradas que me asaltaron cuando intentaba decirle adiós al humo a mis miradas aquí. Otra vez adicto.

eltullido dijo
Hola, hoy he comenzado mi andadura con un blog, estás invitado a la inauguración.
Un saludo
22 Junio 2006 | 12:35 PM